Nueve años de cárcel por intentar matar a su ex suegro

Por su parte, su novia fue condenada a la pena de 1 año y 6 meses de prisión por resultar responsable de los delitos lesiones leves y amenazas.
En Villa Mercedes, el tribunal integrado por Mauro Germán D`Agata Henriquez, Daniela Estrada y Sandra Ehrlich condenó a Mario Jonathan Ferrer Ibarra, a sufrir la pena de nueve años de prisión efectiva y a su novia Antonella del Valle Chavero a sufrir la pena de un año y seis meses de prisión efectival.
Ferrer Ibarra fue declarado autor penalmente responsable de los delitos de homicidio simple en grado de tentativa, en concurso real con lesiones leves calificadas por el vínculo por mediar relación de pareja, y amenazas calificadas por el empleo de un arma, en carácter de coautor, en concurso ideal, en los términos de los arts. 79 relación al 42 del Código Penal, arts. 89 y 92 con remisión al art. 80 inc. 1° del Código Penal, y art. 149 bis, 1ra y 2da parte del Código Penal, en relación a los arts. 45, 48, 54 y 55 del Código Penal Argentino.
Asimismo, Ferrer Ibarra fue absuelto por el delito de amenazas, en relación al hecho en el que habría amenazado a la mamá de su ex pareja en el edificio de Tribunales.
Mientras que, Antonella del Valle Chavero fue encontrada penalmente responsable de los delitos de lesiones leves calificadas por el vínculo por mediar relación de pareja y amenazas calificadas por el empleo de un arma, en carácter de coautora, en concurso ideal, en los términos de los arts. 89 y 92 con remisión al art. 80 inc. 1° del Código Penal Argentino y art. 149 bis 2da parte del Código Penal, en relación a los arts. 45, 48, y 54 del mencionado código.
Asimismo, se dispuso el inmediato traslado de Ferrer Ibarra y de Chavero al Servicio Penitenciario Provincial, donde deberán cumplir las condenas.
La agresión por la que Ferrer estará nueve años en el Penal la sufrió Raúl Giménez, el padrastro de una ex novia. Entre la víctima y el ahora condenado existían problemas desde que el acusado era pareja de su hijastra.
La enemistad nació el día que el damnificado vio a Ferrer golpear a la joven. En medio del ataque, el hombre se interpuso para defender a su hijastra.
El 26 de febrero se cruzaron por última vez. Giménez vive en el barrio San José y había salido a comprar a un kiosco cercano. En eso se encontró con Ferrer y Chavero.
Discutieron y, en un momento, el imputado extrajo un arma blanca y lo apuñaló. El cuchillazo fue directo al abdomen.
Si bien, según el informe médico, la estocada «tuvo la capacidad de poner en riesgo la vida» del hombre, Giménez se recuperó.
La segunda agresión por la que la pareja fue juzgada sucedió el domingo 2 de abril y su víctima fue Benavidez. No era la primera vez que la mujer sufría un hecho de esa naturaleza, puesto que cuando estuvo de novia con el imputado padeció violencia en varias ocasiones.
Fuente: Poder Judicial y El Diario de La República
