Murió Pinky: adiós a un símbolo de la TV Argentina

Lidia Elsa Satragno, popular conductora de televisión conocida como Pinky, falleció hoy a los 87 años en su domicilio del barrio porteño de Palermo, acompañada por su hijo Gastón.
Nacida en San Justo, localidad del oeste del conurbano bonaerense, el 11 de noviembre de 1935, la animadora tuvo una dilatada trayectoria en los medios como periodista y conductora, pero además se desempeñó como modelo y actriz e incursionó en la política
Pinky fue innegablemente uno de los rostros televisivos más representativos de la Argentina. Su primera aparición en pantalla data de 1956, cuando Canal 7 era el único en todo el país y la cita obligada de los pocos que entonces podían acceder a un aparato receptor.
Tenía entonces 21 años y una presencia que no pasaba inadvertida, ya que entonces la pantalla chica era ocupada por animadores e intérpretes que venían del cine, la radio y el teatro con extensas trayectorias y edades menos escuetas; lo suyo era una suave belleza, un innegable magnetismo y una voz cálida que sabía modular con naturalidad.
Pinky fue también actriz en TV, teatro y cine -«La caída» (1959), de Leopoldo Torre Nilsson, «El demonio en la sangre» (1964) y «Ritmo, amor y juventud (1966)-, fue productora teatral, hizo presentaciones deportivas desde Las Vegas y tuvo una alucinante colección de Martín Fierro y otros premios, en décadas de gloria que contrastaron mucho con sus últimos años de soledad y tristeza.

Con Bernando Neustadt condujo «Incomunicados», donde Arturo Frondizi fue el primer presidente argentino que apareció en estudios, y tal era su significado como emblema televisivo que fue figura principal del pase del blanco y negro al color -ahora por ATC, el nuevo nombre de Canal 7- el 1 de mayo de 1980.
Por esa misma onda pública condujo, junto a Cacho Fontana, «Las 24 horas por Malvinas», el 10 de mayo de 1982, en pleno conflicto bélico con Gran Bretaña, un programa maratónico en el que participaron muchísimos miembros de la colonia artística y el deporte para recaudar dinero y otros bienes con destino a los soldados que luchaban en las islas, un asunto de dudoso fin del que ni Pinky ni Fontana fueron responsables pero del que solían hablar con pesadumbre.
La extensa carrera de la locutora y periodista abarcó programas como «Teleonce informa», «El pueblo quiere saber», con Lucho Avilés, «Con sabor a Pinky», «Pinky y la noticia», «Teledós informa», «La década del 70», «La década del 80», «A los ingleses con humor», «Feminísima», «Pinky y Fontana en persona», «Parece que fue ayer», «Telepinky», «La conversación» y más.
Hermana mayor de la modelo Raquel Satragno y casada durante años con Raúl Lavié -en los 60 sus rostros en las revistas del corazón eran de las más frecuentes- tuvo dos hijos músicos, Leonardo -fallecido a los 54 años en enero de 2019- y Gastón, líderes de la banda pop El Signo y de tango electrónico Ultratango, pero un día el matrimonio dejó de funcionar.

Héctor Larrea, creador del clásico radial “Rapidísimo”, resaltó que Pinky “era una mujer con autoridad para la cámara, y la cámara la amaba y le respondía con esa grandeza que ella le daba a las intervenciones televisivas”.
Fernando Bravo, colega de Pinky y Larrea, también consultado por Télam Radio, dijo que “fue una verdadera piedra basal de lo que ha sido el mundo de la comunicación y el trabajo de los locutores y los conductores de radio y de televisión”.
“Pinky ha entregado lo mejor en tantos años de permanencia y ha marcado también un camino. Ha sido un verdadero faro como Cacho (Fontana) y Antonio Carrizo”, sintetizó Bravo.
